Misterio en un mar de hojas secas

Raúl estaba entrando en el bosque de robles que había visitado ya tantas veces. Estaba pisando las hojas que había caído de los árboles porque ya era otoño. Habían ramas secas caídas de los árboles y sin querer las estaba pisando. Se había oído una rama romper. Raúl levantó  su pie, pero no había ninguna rama. Entonces descubrió unos ojos detrás de un árbol, unos ojos fieros y gélidos. Inmediatamente Raúl empezó a correr y oía a la criatura que le estaba persiguiendo por el mar de hojas secas. El viento soplaba, y al mismo tiempo, la criatura estaba gruñendo. Corrió más hasta que ya no oyó los pies que le perseguían. Miró a su espalda, y estaba él solo otra vez.

Buruiana Andrea Claudia, 6B

Anuncios